A quién vamos a escuchar

Un solo botón busca en la web y en las redes sociales —Facebook, Instagram, TikTok, YouTube, X y Threads— y deja listo el informe.

El candidato

El nombre con el que lo nombran, no necesariamente el de registro.

Coloca el cargo, el partido o algún dato referente del candidato: esto le dan al filtro algo contra lo que puntuar, y es lo que separa un informe limpio de uno lleno de ruido.

Separados por comas. A un político lo nombran con algún seudónimo o apodo, casi nunca por su nombre de registro: «apodo» en la calle y en la prensa, «nombre completo» en el padrón. Se busca por todos y se unen los resultados.

Pega las direcciones de sus cuentas, separadas por espacios. Con ellas se miden sus seguidores y la interacción que generan sus propias publicaciones, que es audiencia que no aparece contando solo lo que otros dicen de esa persona.

Los últimos 3 días

Todo el informe se mide sobre esos tres días y se compara con los tres anteriores. Cuanto más corto, más fresca es la conversación que se recoge.

Los dos contendientes

Se miden con el mismo método, para poder comparar. Se puede dejar en blanco si no hay con quién comparar todavía.

Guardado

Busca en Facebook, Instagram, TikTok, X, YouTube, Threads y Reddit y en la prensa indexada, mide a los contendientes en esas mismas redes y lee las cuentas propias, las suyas y las de ellos. Son cuatro pasos y tarda minuto y medio. Solo se lanza al pulsar este botón. Nunca sola.